el Restaurante

El restaurante construido en  la bodega de  la antigua hacienda , se destaca tanto por su decoración como por la elección de los elementos que se mantuvieron: se conservaron vigas y viguetas y el fogón típico para cocinar a las brazas, en la decoración la fantasía es libre de los esquemas, pero conserva el espíritu agrícola del “lo mínimo”.

La mantelería inusual y las copas de cristal se combinan con la decoración rústica; las luces, concentradas sobre cada pareja de comensales; crean una atmósfera íntima.

En las terrazas se puede gozar del esplendido panorama y relajarse en el silencio de la campaña Toscana.

La cocina ofrece platos tradicionales preparados, según las antiguas recetas de la familia.

Una selección de más de 180 etiquetas de vino asegura una amplia selección  para aquellos que no deseen beber el excelente vino tinto toscano (I.G.T. Toscana) producido en el viñedo vecino a la finca.
El restaurante es perfecto para festejar matrimonios, distintas ocasiones y cumpleaños (con más de 120 lugares al interno y 120 al externo), o también para una cena íntima.

El local nace del mundo agrícola y de éste mundo reinterpreta las cosas buenas.

la filosofía del buen comer

Las propietarias (madre e hija Brigida) se ocupan personalmente de la cocina y cuando las conozcan entenderán cual es para ellas la importancia de la buena cocina.

Para ellas es fundamental el respetar las antiguas recetas de la familia: cocina, por lo tanto tradicional toscana e Italiana en general.

Aunque la presentación del plato no se descuida, no dudan en sacrificar la belleza para garantizar la bondad del mismo.  La estacionalidad y autenticidad de los ingredientes es garantizada por el  hecho que utilizan solamente productos del huerto de la finca.

Han vivido por siempre en la zona y por lo tanto han seleccionado con gran cuidado los mejores productos locales y carnes, salames y quesos, en particular, provienen de una finca agrícola productora de pecorino biológico.